Sentado junto a mi,
más solo no puedes estar
con rostro cabizbajo me quedas observando
absorto entre bellezas
absorto en un mundo anciano.
Con tu mano en el rostro
pensando en tus aventuras vividas
¿cuan lejano es tu pasado?
una vida tan apasible
sentado en aquella banca
sentado pensado en tus locuras.
Me regalas una rosa,
me regalas una sonrisa,
más un beso final en la mejilla
y me recuerdas que la belleza
de mis ojos ilumina tu corazón.